Laura de apellido Con Chocolate, guionista de una gran productora, nos cuenta en qué se inspira, cómo hace o deshace los guiones. Un trabajo en el que cada día se està a prueba. Saber si gustaràn o no al publico las ideas que rondan en su cabeza.
¿Descubrimos cómo lo hacen al otro lado de la càmara?
Cuando te enfrentas a un folio en blanco, ¿Qué dudas te asaltan? ¿Cómo empiezas?
Uff, el folio en blanco. Me da más miedo que las facturas (risas). Todo es una duda en sí. De hecho, la principal duda es "por dónde empiezo". Pero para calmar este miedo, nació lo que nosotros llamamos un brain storming (lluvia de ideas), es decir, te pones a soltar ideas constantemente, sin frenos ni censuras, para después poder elegir, o mezclar dos ideas “malas” y convertirlas en una que es la leche. El inicio de todo guión es una lluvia de ideas.
¿Tus guiones tocan a menudo temas de humor?
Siempre, es lo que más me gusta y los -pocos- programas por los que he pasado son de humor. Sin embargo, los relatos que escribo en casa como afición son siempre trágicos. Mira, no me había dado cuenta yo de esto... ¿Tendrá algún significado?
Para escribir un guión, ¿es mejor hacerlo de forma individual o en grupo?
Depende. Un guión tiene muchas fases y en la mayoría de ellas, trabajar en grupo es vital. Un compañero puede, no sólo aportarte nuevas ideas, sino completar y dar una vuelta a las tuyas. Eso siempre enriquece un texto. Después, cuando llega la hora de redactar todas las ideas que se han lanzado, es mejor hacerlo individualmente, y después ponerlo en común para, otra vez entre todos, mejorar de nuevo algunas acciones y diálogos. De hecho, así se trabaja en las series de televisión españolas. Las tramas y las escaletas (el orden en que esa trama se cuenta al espectador) se crean en grupo y después cada persona se lleva una parte de la historia a su casa y la dialoga. Luego se pone en común en unas pantallas enormes. Vaya, me he explicado fatal, ¿verdad?
¿Tu trabajo termina al acabar la jornada laboral o te lo llevas a casa?
¿Sueles llevar papel y bolígrafo siempre contigo?
No creo que nadie que trabaje en algo relacionado con la creatividad pueda desconectar. Las ideas, las “iluminaciones”, son muy caprichosas y surgen cuando surgen: en el trabajo, pero también en el metro, haciendo la compra, o hablando con tus amigos. No es que te pases el día pensando en tus personajes, pero sí que aprendes a estar alerta a cualquier acontecimiento del día a día que puedas utilizar para esos personajes. Ejemplo: ves que alguien en el metro discute con otro porque lleva música en el móvil y le molesta. Automáticamente, piensas: ¿puedo trasladar este conflicto a mis personajes? ¿Puedo inventarme una historieta con este tema? Así que papel y boli, siempre.
¿Cómo es el día de Laura con chocolate? (Desde que te levantas hasta que te acuestas).
Uff, te lo resumiré bastante, que 24 horas son muchas (risas). Entre semana, me levanto pronto, tomo café viendo las audiencias (¡no me gusta que me las cuenten, quiero ser la primera en saberlo!), y cojo el metro, donde aprovecho para leer. Cuando llego al trabajo, espero “órdenes” del director. Comemos aquí, a veces me voy después de comer, otras a media tarde, y otras llego a mi casa a las nueve de la noche. En casa me lo paso muy bien, y todas las noches veo alguna serie de televisión, tanto nacionales como “de fuera”. Los fines de semana son más relajados: me divierto, me divierto y me divierto (risas).
¿Cuál es tu principal fuente de información para la redacción de tus guiones?
La vida real, en serio. No hay más que mirar a tu alrededor para darte cuenta de las historias tan curiosas que pasan. Yo he tenido “viajes” en el ascensor con vecinos que darían para una película entera (risas). También las noticias son una gran fuente de inspiración, y la literatura, por supuesto.
Cuando se tiene un mal día, no hay ideas por mucho que uno piense, ¿Qué soluciones se buscan?
Lo mejor en estos casos es tomarte un rato de descanso, irte a tomar un café, charlar con un compañero... vamos, no obsesionarte, desconectar del guión y dedicarte a otras cosas, porque como te decía antes, en esas cosas del día a día te llega la inspiración.
¿Has escrito guiones con una idea determinada y en voz de la persona a la que se lo has escrito ha salido distinto?
Si ha ocurrido, ¿te has disgustado más de una vez?
Este es un tema complicado. Mira, hay una cosa llamada "el ego del guionista". Muchos guionistas están descontentísimos con los actores que interpretan sus guiones o los directores que los dirigen. Yo como estoy empezando, todavía no he desarrollado ese ego, y sí que es cierto que muchas veces es diferente a cómo te esperas, pero eso no siempre es malo.
¿Qué sentiste la primera vez que entraste en una redacción?
Pensé que ser guionista era la profesión más difícil del mundo. Y con toda mi admiración a los neurocirujanos y los encargados de coordinar los semáforos de las ciudades, ¡lo sigo pensando!
Laura Con Chocolate






















































































4 comentarios:
Increible Nuria ,un blog tan estupendo como siempre ,pero pensé qué me habia equivocado de casita .Muacks
Muchas gracias por darme la oportunidad de expresarme, ha sido una experiencia maravillosa. Y todavía me queda disfrutarla más, sobre todo cuando les diga a mis amigos que se pasen por aquí y lean la entrevista que me has hecho ;-)
¡Lo he pasado genial!
Como os lo currais,de verdad alucino!!!
chauuuuuuu
¡Me encanta!
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